Columna del Reptil anarquista.

Por Marcelo Da Cunha, poeta y escritor

 

Sufrís contaminación musical?... ¡no lo dudes, Gildrix puede salvarte!
Es el superhéroe que no llegó todavía a Buenos Aires. Marvel y DC no lo conocen.
El nació en un planeta lejano, tal vez Saturno, por el año 1974. Es mitad Hendrix y mitad Gil Evans.
Forman parte de la tripulación de su nave un par de elefantes, un par de rinocerontes, un par de pulpos, un par de pájaros muy exóticos, un par de monos, un par de serpientes, un par de dragones, un par de lobos, un par de zorros, un par de ballenas... El padre y a madre de Gildrix tenían un 50% de animal, pero aún hoy no se pudo identificar el ADN.
Quienes lo han llamado para alcanzar la Gracia, dicen que lo primero que hace es besarte las orejas y así quitar toda la contaminación. Después te sienta en la mesa y te sirve manzana, banana, naranja, un vaso de leche, torta de chocolate una copa de Drambuie y siempre desde las 22 hs. hasta las siete de la mañana y nunca falta el altar pequeño pero inmensamente bello con un fuego y un hielo acercándose y alejándose, dejando que se pueda oír el ritmo del corazón de todo lo vivo, un superritmo... un ritmo padre. Y encienden una vela roja con un fósforo azul, una vela verde con uno amarillo, una blanca con uno negro, una violeta con uno turquesa, una lila con uno naranja y después las paredes se hacen agua, se hacen puente hacia...
Litus Era